Tienes 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para reclamar un despido improcedente. Ese plazo es de caducidad: si se te pasa, pierdes el derecho a impugnar el despido y ya no hay arreglo.
Si acabas de salir de la empresa con la carta en la mano, lo normal es que estés bloqueado. Rabia, vergüenza, dudas, miedo por el paro, por el alquiler, por la familia. Todo eso lo veo a menudo en consulta en Igualada. Y justo por eso te lo digo claro desde el minuto uno: hoy tu prioridad no es discutir por WhatsApp con tu jefe ni darle vueltas a si “ya te llamarán”. Tu prioridad es no perder plazo.
Yo soy Marc, y te lo explico como lo haría en despacho: en cristiano, sin humo y sin asustarte de más. Si te preguntas cuánto tiempo tengo para reclamar un despido improcedente, la respuesta corta ya la tienes. La importante es esta otra: qué haces en las primeras 24 a 48 horas para protegerte de verdad.
Tabla de contenido
- Te han despedido ¿Y ahora qué?
- La regla de oro los 20 días hábiles para reclamar
- Los primeros pasos prácticos para iniciar tu reclamación
- Del acto de conciliación a la demanda judicial
- Errores que te pueden costar la indemnización
- Tu despido tiene plazo no dejes que se agote
Te han despedido ¿Y ahora qué?
A Laura la echaron un martes por la tarde. Salió con la carta doblada en el bolso, llamó a su hermana, lloró en el coche y pasó dos días sin hacer nada porque pensaba que primero “tenía que digerirlo”. Cuando vino a verme, su primera frase fue muy humana: “No sabía ni por dónde empezar”.
Ese es el problema. El despido te cae encima en un momento en que estás peor para decidir. Y la empresa lo sabe. A veces te meten prisa para firmar, a veces te dicen que “ya hablaréis”, y a veces te sueltan un finiquito para que lo cierres todo cuanto antes. Tú, mientras, sigues en shock.
Si hoy solo te quedas con una idea, que sea esta: el reloj ya está corriendo, aunque tú sigas intentando entender qué ha pasado.
Lo primero no es discutir, es protegerte
No necesitas tener claro todavía si el despido es justo, injusto, disciplinario u objetivo. Eso se mira con papeles. Lo urgente es otra cosa: guardar documentación, apuntar fechas y activar la reclamación a tiempo.
Hazte estas preguntas hoy, no la semana que viene:
- ¿Qué fecha pone en la carta? Mira la fecha de efectos del despido.
- ¿Has firmado algo? Si has firmado, guarda copia de todo.
- ¿Tienes la carta, contrato y nóminas? Reúne lo básico cuanto antes.
- ¿Te han dado finiquito o propuesta de acuerdo? No lo des por bueno sin revisarlo.
La parálisis es normal, pero te perjudica
He visto de todo. Trabajadores que confiaron en la llamada del encargado. Personas de baja que pensaron que no podían reclamar. Gente que dejó pasar días esperando que la empresa rectificara sola. Mala idea.
En despidos, la ley no premia al que tiene razón si llega tarde. Premia al que reclama dentro de plazo y con orden. Por eso, en estas primeras horas, no busques una explicación perfecta. Busca una actuación útil.
Si estás en Igualada o en cualquier otro sitio, la lógica es la misma. Menos vueltas y más pasos concretos.
La regla de oro los 20 días hábiles para reclamar
Aquí no hay margen para interpretar a ojo. En España, el plazo legal para reclamar un despido improcedente es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido, y es un plazo de caducidad. Si lo incumples, pierdes definitivamente el derecho a impugnar. Además, en el cómputo no cuentan sábados, domingos ni festivos, así que no son 20 días naturales seguidos, como explica esta guía sobre el plazo para reclamar el despido.

Si quieres una referencia práctica para orientarte sin perder tiempo, puedes usar esta herramienta para calcular el plazo para demandar. Úsala como apoyo, no como sustituto de revisar tu caso concreto.
Qué significa de verdad días hábiles
“Días hábiles” no son los días que tú trabajas ni los días en que la empresa abre. Son los días que cuentan legalmente en este procedimiento. En la práctica, eso excluye sábados, domingos y festivos del lugar del órgano judicial.
Un ejemplo muy simple. Si te despiden un jueves, no empieces a contar como si fueran 20 días seguidos en el calendario del móvil. Ese cálculo rápido es una trampa. El plazo corre de otra manera, y un error de un solo día puede dejar fuera tu demanda.
| Situación | ¿Cuenta para el plazo? |
|---|---|
| Sábado | No |
| Domingo | No |
| Festivo | No |
| Día laborable hábil | Sí |
Desde cuándo empieza a contar
Aquí hay otra trampa clásica. No manda lo que te dijo el jefe en el pasillo. Manda la fecha de efectos del despido. Esa fecha hay que leerla bien en la carta o en la comunicación que te hayan dado.
Regla práctica: no calcules el plazo “desde que me lo dijeron”. Calcúlalo desde la fecha de efectos y revisa si coincide con la documentación.
La palabra importante aquí es caducidad. No es un plazo flexible. No se alarga porque estabas nervioso, de baja, de vacaciones o esperando una respuesta de la empresa. Por eso, cuando alguien me pregunta cuánto tiempo tiene para reclamar un despido improcedente, mi respuesta real es esta: tienes poco tiempo y no te conviene apurarlo.
Los primeros pasos prácticos para iniciar tu reclamación
Ahora toca moverse. No teoría. Cosas que puedes hacer hoy para no quedarte vendido.

El paso más importante es este: tienes esos mismos 20 días hábiles para presentar la papeleta de conciliación ante el SMAC, y su presentación suspende el cómputo del plazo para la demanda judicial, como recoge esta explicación sobre los plazos para reclamar un despido improcedente.
Si necesitas una guía de bolsillo para no olvidarte de nada, aquí tienes estos pasos si te han despedido.
Qué hacer hoy mismo
Guarda la carta de despido. Parece obvio, pero mucha gente la pierde o solo conserva una foto borrosa. Guarda copia completa, con fechas y firmas.
Reúne tu contrato y nóminas. No porque hoy vayas a calcularlo todo, sino porque sin esos documentos luego vas a ciegas.
No firmes a la ligera. Si te ponen delante un finiquito, una liquidación o un acuerdo, no te precipites. Firmar sin entender no te ayuda.
Apunta una cronología simple. Día del despido, quién te lo comunicó, si hubo testigos, si te dieron carta, si te hicieron salir del puesto al momento.
Busca asesoramiento laboral cuanto antes. Puede ser abogado laboralista o sindicato. En temas de despido, esperar “a ver qué pasa” suele salir mal.
La papeleta de conciliación no es un trámite menor
La papeleta de conciliación es el primer paso formal para impugnar el despido. No es un papel decorativo ni una amenaza para asustar a la empresa. Sirve para arrancar el procedimiento y para parar el reloj del plazo mientras se intenta una solución extrajudicial.
Esto cambia mucho las cosas en la práctica. Presentarla pronto te da aire. Presentarla tarde te deja al borde del precipicio procesal. Por eso yo soy pesado con una recomendación muy concreta: no apures, no esperes a reunir “la prueba perfecta” y no dejes la papeleta para el final.
Presentar pronto no significa ir sin pensar. Significa proteger tu derecho primero y afinar la estrategia después.
Si además te preocupa el paro, el finiquito o si estabas de baja, anótalo todo y llévalo a consulta. El consejo general orienta, pero el caso concreto depende de los documentos.
Del acto de conciliación a la demanda judicial
Mucha gente cree que, presentada la papeleta, ya está todo hecho. No. Lo que has hecho es abrir la puerta correcta. Después viene el acto de conciliación y, si no hay acuerdo, la demanda.

Tras presentar la papeleta, el plazo se suspende. Si no hay acuerdo, se reanuda. Y hay una precisión importante del Tribunal Supremo en 2024: si el día 20 cae justo el día antes de la conciliación, la demanda puede presentarse hasta las 15:00 del día hábil siguiente en ese caso límite, según esta explicación sobre la suspensión del plazo y la excepción jurisprudencial.
Para entender mejor ese tramo del proceso, puede ayudarte esta guía sobre conciliación laboral.
Qué puede pasar en la conciliación
La conciliación suele acabar de una de estas formas:
- Con acuerdo. La empresa y tú cerráis una salida.
- Sin acuerdo. No se pacta nada y toca valorar demanda.
- La empresa no comparece o no se resuelve el conflicto. El procedimiento sigue.
No hace falta dramatizar este acto. A veces sirve. A veces no. Lo importante es que sepas que no sustituye al juicio si la empresa no cede o si el planteamiento que te ofrecen no te conviene.
Cuándo toca demandar
Si la conciliación no arregla el asunto, hay que presentar demanda en el tiempo que te quede. Ese cálculo no se improvisa. Se cuenta lo consumido antes de la papeleta, se para durante la conciliación y luego sigue.
En los despidos, muchos problemas no vienen por falta de razón. Vienen por un mal cómputo del plazo restante.
Por eso insisto tanto en llevar control de fechas desde el primer día. No basta con saber que existe la conciliación. Hay que saber en qué punto exacto del reloj estás cuando sales de ella.
Errores que te pueden costar la indemnización
Aquí es donde más tropieza la gente. No por mala fe, sino por cansancio, desconocimiento o exceso de confianza.
Tres historias que veo demasiado
El caso de Ana. La despidieron y su encargado le dijo que no reclamara todavía, que “igual la recolocaban”. Ana esperó a ver si era verdad. Cuando quiso reaccionar, ya iba tarde. Con la empresa no se discute por promesas verbales. Se actúa por fechas y por papeles.
El caso de Carlos. Carlos contaba los días en el calendario del móvil y pensó que aún quedaba margen. Había mezclado días naturales con hábiles. Error clásico. Y carísimo.
El caso de Samira. Estaba de baja y pensó que eso paralizaba todo automáticamente. No es una suposición que puedas hacer por tu cuenta. Estar de baja no te autoriza a desentenderte del plazo. Hay que revisar el caso concreto con la documentación delante.
Lo que está en juego
Perder el plazo no solo te cierra la puerta a discutir si el despido fue correcto o no. También puede dejarte fuera de la indemnización que podrías reclamar.
Para contratos iniciados después de la reforma de 2012, la indemnización por despido improcedente se calcula a 33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Para contratos anteriores, el cálculo es mixto, con 45 días por año en el tramo anterior al 12 de febrero de 2012 y 33 días por año en el posterior, con un tope global superior, tal y como resume esta guía sobre indemnización por despido improcedente.
No hace falta que hoy saques la calculadora si acabas de ser despedido. Lo que sí necesitas entender es esto: no estás discutiendo una tontería. Estás protegiendo una posible compensación económica o incluso la readmisión, según cómo acabe el asunto.
Errores que te recomiendo evitar desde ya:
- Confiar en la palabra de la empresa cuando no va acompañada de un documento claro.
- Firmar por cansancio después de una reunión tensa.
- Esperar a “estar más tranquilo” antes de mover ficha.
- Ir solo con capturas sueltas y sin reunir papeles básicos.
- Pensar que tu caso seguro no tiene arreglo sin que nadie lo haya revisado.
Tu despido tiene plazo no dejes que se agote
Si has llegado hasta aquí, ya tienes lo esencial claro. No necesitas memorizar artículos ni hablar como un manual. Necesitas una idea firme: tu despido tiene un plazo corto y ese plazo manda.
Cuando un juez declara el despido improcedente, la empresa tiene 5 días hábiles para decidir si te readmite o te paga la indemnización, según esta explicación sobre qué pasa tras la declaración de improcedencia. Te lo digo por una razón muy concreta. En laboral, los plazos no son un detalle. Son la columna vertebral de todo el proceso.

Mi recomendación clara
Si te han despedido, haz tres cosas. Guarda todo. Anota la fecha de efectos. Y pide que te revisen la documentación ya. Sin esperar a que la empresa “entre en razón”.
No necesitas ir sobrado de fuerzas para reclamar. Necesitas dar el primer paso a tiempo.
Si buscas ayuda profesional, una opción es Alcántara Moreno Abogados, despacho de Igualada que trabaja con particulares y trabajadores, revisa viabilidad en consulta inicial y lleva reclamaciones laborales con enfoque práctico. Y si prefieres otro abogado o tu sindicato, perfecto. Lo importante no es quién te acompañe. Lo importante es que alguien mire tu caso antes de que el plazo se te escape.
Cada despido tiene matices. Si estabas de baja, si te hicieron firmar algo, si no te dieron carta, si hay finiquito raro o si sospechas represalia, hay que verlo con calma, pero rápido.
Si te acaban de despedir y no quieres jugártela con el plazo, en Alcántara Moreno Abogados podemos revisar tu carta de despido, calcular contigo los días hábiles que te quedan y decirte con claridad si puedes reclamar. La primera consulta cuesta 75 €, y se descuenta de los honorarios finales si sigues con el asunto. Sin promesas vacías, sin tecnicismos innecesarios y sin hacerte perder más tiempo del que ya te ha hecho perder la empresa.