Contrato fraudulento laboral: señales y cómo reclamar
Un contrato fraudulento laboral es el que esconde la realidad: te contratan como peón y trabajas de encargado, firmas media jornada y haces ocho horas, o tienes dos contratos para que la empresa pague menos.
El fraude perjudica tu paro, tu pensión y cualquier indemnización futura. La Inspección puede declarar la situación real y exigir regularización con efectos retroactivos.
La realidad manda sobre el papel
Tareas habituales, salario real percibido y jornada efectiva pesan más que la etiqueta del contrato. Correos, nóminas y testigos ayudan a demostrar el engaño.
- Cotizar por debajo del salario real es infracción grave.
- La categoría profesional debe ajustarse a funciones habituales.
- Puedes reclamar diferencias salariales de varios años.
En derecho laboral llevamos reclamaciones por fraude contractual. Cruza con el comparador de salario cotizado y el test de falso autónomo.
El fraude contractual no siempre es evidente. A veces es una categoría inferior con funciones de mando, otras veces jornada completa disfrazada de parcial. La clave es comparar tres años de realidad con tres años de papel.
La reclamación puede incluir diferencias salariales por categoría, complementos no abonados y regularización de cotizaciones. No dejes pasar el año de prescripción en cada mensualidad que detectes tarde.
La Inspección puede actuar de oficio, pero suele ir más rápido cuando el trabajador aporta nóminas, correos y un relato cronológico claro de las funciones reales.
Cuanto más tiempo lleves en la situación fraudulenta, mayor puede ser la cantidad reclamable, pero también corre el plazo de prescripción mensual.
No asumas que «siempre ha sido así» significa que es legal: la costumbre en la empresa no anula el Estatuto de los Trabajadores.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta profesional con tu documentación. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, mejor que lo miremos juntos antes de firmar nada.