Si el despido fue improcedente, la empresa tiene 5 días desde que recibe la notificación de la sentencia para elegir entre readmitirte o pagarte la indemnización legal; si fue nulo, la readmisión es obligatoria. Por eso, antes de negarte, hay que saber si recibes una oferta voluntaria o una reincorporación ordenada por sentencia y comprobar si respeta tus condiciones.

Te llaman de recursos humanos después del despido y te dicen que vuelvas. No sabes si debes presentarte, si te pagarán los salarios que dejaste de cobrar o si la empresa puede cambiarte de centro. Y quizá te piden firmar un documento para “cerrar el asunto”. Es normal que tengas dudas: una llamada no basta para entender qué efectos tiene la reincorporación.

La respuesta corta es que puede el trabajador negarse a la readmisión, pero eso no significa que pueda hacerlo sin consecuencias. No dejes de contestar ni firmes una baja voluntaria sin revisar primero la sentencia, la comunicación de la empresa y las condiciones que te ofrecen.

Índice

La respuesta inmediata sobre negarse a la readmisión

Piensa en una situación habitual, a modo de ejemplo: después de reclamar por un despido, Marta recibe una llamada de la empresa para reincorporarse. Le ofrecen volver, pero no le aclaran si existe una sentencia, qué opción ha elegido la empresa ni si regresará al mismo puesto. Marta se pregunta si puede decir que no y conservar su derecho a reclamar.

Lo primero no es responder sí o no. Conviene aclarar quién te está pidiendo que vuelvas, qué documento lo respalda y si las condiciones coinciden con las que tenías antes del despido. Una propuesta de la empresa puede ser distinta de una readmisión que se deriva de una resolución judicial.

Infografía sobre si un trabajador puede negarse a la readmisión tras un despido improcedente en España.

Si recibes una comunicación, guarda la carta, el correo o el mensaje y anota cuándo lo recibiste. Compara lo que te ofrecen con la sentencia y con tus condiciones anteriores. Si algo no encaja, deja constancia por escrito de cuál es el problema, en lugar de ignorar la convocatoria.

Antes de firmar: una baja voluntaria puede expresar que eres tú quien quiere terminar la relación laboral. No la firmes por presión ni para “facilitar el trámite” sin entender qué implica.

La negativa voluntaria a presentarse puede afectar a los salarios de tramitación y a la forma de pedir que se cumpla una sentencia. No equivale automáticamente a una dimisión, pero tampoco crea por sí sola un derecho a cobrar una indemnización. Lo importante es distinguir entre rechazar una oferta irregular y desatender una readmisión ordenada.

Oferta de reincorporación frente a readmisión impuesta

Que la empresa te proponga volver no significa necesariamente que exista una obligación judicial de reincorporarte. La diferencia está en el origen de la propuesta y en el momento en que llega.

Situación Qué debes comprobar Qué puede implicar
Oferta voluntaria de la empresa Si hay sentencia y qué condiciones propone Puedes valorar la propuesta; rechazarla no supone por sí solo renunciar a impugnar el despido
Readmisión derivada de una sentencia Qué ordena el fallo y si la empresa lo está cumpliendo No acudir o guardar silencio puede perjudicar tu posición procesal

Comparativa entre oferta voluntaria de empleo y readmisión judicial impuesta para la vuelta del trabajador a la empresa.

Si todavía no hay una solución procesal firme y la empresa te plantea volver por su cuenta, puedes analizar la oferta sin que decir que no implique, por sí solo, que renuncias a reclamar. Aun así, responde por escrito y explica el motivo. Si no aceptas porque la propuesta modifica aspectos importantes del trabajo, indícalo con claridad.

La situación cambia cuando existe una sentencia que ordena la readmisión y la empresa te convoca para cumplirla. En ese caso, no es prudente tratar la citación como una oferta de empleo corriente. La jurisprudencia recogida en un análisis sobre la readmisión por iniciativa unilateral de la empresa advierte de que la decisión del propio trabajador de no acudir puede dificultar que después se plantee un incidente por readmisión irregular.

El silencio tampoco te ayuda a explicar tu postura. Si no contestas, más adelante puede ser más difícil demostrar que el problema era la fecha, el centro o las condiciones, y no una decisión tuya de no volver. Contestar no significa aceptar sin reservas: puedes dejar por escrito que te pones a disposición y que discrepas de determinados cambios.

Despido improcedente y despido nulo

Improcedente y nulo no son dos maneras de decir lo mismo. La calificación del despido influye en quién decide sobre la readmisión y qué pasa si no quieres volver. El artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores regula la opción empresarial en el despido improcedente.

Si el despido es improcedente

Con carácter general, la empresa dispone de 5 días desde la notificación de la sentencia para optar entre readmitirte o abonarte una indemnización de 33 días de salario por año de servicio, con un máximo de 24 mensualidades. Si elige válidamente la readmisión, debe restituirte en las condiciones anteriores y abonar los salarios de tramitación que correspondan.

Estos salarios comprenden los que dejaste de percibir desde el despido hasta la notificación de la sentencia, salvo que hubieras encontrado otro empleo antes y proceda descontar lo cobrado. Si la empresa opta por readmitirte correctamente, no puedes dar por hecho que rechazar la incorporación te permite sustituir la readmisión por una indemnización decidida por ti.

Si la empresa no comunica su opción dentro del plazo legal, el artículo establece que se entiende que procede la readmisión. Por eso, una llamada informal no es suficiente para saber qué ha ocurrido: revisa la sentencia y cualquier escrito presentado ante el juzgado.

Si el despido es nulo

En el despido nulo, la consecuencia es la readmisión inmediata, con abono de los salarios dejados de percibir. Por regla general, el trabajador no tiene una opción equivalente para cambiar esa obligación por una indemnización. La norma procesal aplicable puede consultarse en la Ley reguladora de la jurisdicción social y sus reglas sobre ejecución de la readmisión.

Eso no significa que debas aceptar una reincorporación ficticia o que incumpla el fallo sin decir nada. Si hay obstáculos materiales o cambios sustanciales, reúne pruebas y pide que se ejecute la sentencia. Para entender mejor la diferencia entre ambas calificaciones, puedes consultar esta explicación sobre despido improcedente y despido nulo.

Cómo revisar la comunicación de reincorporación

No decidas basándote solo en una llamada o en una frase como “vuelves al mismo puesto”. Lee la sentencia y la comunicación empresarial juntas. Así podrás comprobar si la empresa está cumpliendo lo ordenado y si lo que te propone se parece de verdad a tu trabajo anterior.

Ilustración con lista de verificación para comparar los detalles de una sentencia judicial y una comunicación empresarial.

Haz esta revisión con calma:

  1. Lee el fallo. Comprueba qué declara la sentencia y qué ordena. Si no entiendes una expresión, pide que te la expliquen antes de contestar.
  2. Guarda la convocatoria. Conserva la carta, el correo o el mensaje completo, incluida la fecha en que lo recibiste.
  3. Compara el puesto. Anota el centro, la localidad, las funciones y la categoría que tenías, y compáralos con los que te ofrecen.
  4. Revisa las condiciones de trabajo. Fíjate en jornada, salario, horario y antigüedad. Una variación puede ser importante, según lo que diga la sentencia y el caso concreto.
  5. Documenta cualquier diferencia. Guarda nóminas, horarios, mensajes y documentos de alta laboral que ayuden a mostrar qué ha cambiado.

Por ejemplo, una persona trabajaba en un centro que ha cerrado y la empresa le ofrece un puesto en otra localidad que exige cambiar de residencia. El Tribunal Supremo ha considerado irregular una readmisión que supone ese tipo de cambio en el contexto descrito en su doctrina sobre centros de trabajo cerrados y traslado de residencia. Eso no resuelve automáticamente cualquier traslado: hay que comparar las circunstancias y el contenido de la sentencia.

Si detectas una diferencia importante, no conviertas tu desacuerdo en una renuncia accidental. Escribe qué condición ha cambiado y conserva prueba de haber enviado la respuesta.

La respuesta escrita que protege tu posición

Una contestación clara puede ayudar a que quede constancia de que no estás ignorando a la empresa ni abandonando el empleo. Incluye la fecha en que recibiste la comunicación, identifica el procedimiento o la sentencia si los conoces y explica qué aceptas o qué impugnas.

Imagina que la empresa te ofrece volver con la misma jornada, salario, funciones y centro previstos en la sentencia. Si no tienes un impedimento justificado, no des por hecho que basta con responder que no quieres volver. Una negativa sin explicación puede complicar la reclamación de los salarios y la ejecución.

Ahora piensa en otra situación: te convocan en un centro distinto y con una jornada diferente. En vez de limitarte a faltar, puedes escribir que has recibido la comunicación, que no estás conforme con esas condiciones y que no renuncias a los derechos que reconoce la sentencia. Describe los cambios concretos y pide que la empresa aclare cómo pretende cumplirla.

Puedes adaptar una fórmula como esta:

He recibido la comunicación de reincorporación en fecha [fecha]. No renuncio a los derechos que puedan corresponderme y dejo constancia de mi disconformidad con [indicar el cambio concreto]. Me pongo a disposición en las condiciones que resulten de la sentencia, sin perjuicio de solicitar su ejecución si persiste el incumplimiento.

Usa solo lo que describa de verdad tu situación. Evita frases como “renuncio al puesto” o “causo baja voluntaria” si no quieres comunicar que das por terminada la relación laboral. Conserva copia de lo enviado y prueba de que llegó a la empresa.

Qué hacer si la readmisión es defectuosa

Si la empresa te ofrece volver en condiciones que no coinciden con la sentencia, lo más prudente suele ser dejar constancia de la discrepancia y valorar cómo activar la ejecución. No desaparezcas ni supongas que el juzgado conocerá el problema por sí solo.

Infografía paso a paso sobre qué hacer si la readmisión laboral es defectuosa para trabajadores.

Una ruta práctica puede ser esta:

  • Deja constancia escrita. Indica qué parte de la reincorporación consideras irregular y por qué.
  • Reúne pruebas. Guarda la oferta, las comunicaciones, los horarios, las nóminas y los datos sobre el centro y las funciones.
  • Valora presentarte o ponerte a disposición. Si no hay un impedimento justificado, hacerlo puede servir para mostrar que no eres tú quien se niega sin motivo. La decisión depende de las condiciones concretas y del fallo.
  • Consulta la ejecución con rapidez. Los artículos 279 y 282 de la Ley reguladora de la jurisdicción social recogen mecanismos para pedir que se cumpla la sentencia. La vía aplicable depende de lo que haya ordenado el juzgado y de lo que haya hecho la empresa.

La legislación procesal establece que, si la empresa opta por readmitir, debe comunicar por escrito la fecha de reincorporación dentro de los 10 días siguientes a la notificación de la sentencia y dejarte al menos 3 días desde que recibes esa comunicación. Si no te readmite o lo hace en condiciones distintas, puedes solicitar la ejecución regular dentro de los 20 días siguientes al tercer día posterior al plazo máximo de reincorporación. El juzgado puede ordenar que te repongan en el puesto en 5 días. Estos plazos aparecen en la regulación procesal de la ejecución de sentencias de despido.

Si la empresa te propone un cambio de puesto, no firmes una aceptación sin reservas antes de entender sus efectos. Puedes revisar qué implica un cambio de condiciones en esta guía sobre la firma de un anexo para cambiar de puesto. Si tienes dudas sobre el escrito que debes presentar, busca asesoramiento personalizado con la documentación a mano.

Plazos y efectos de no incorporarse

“No voy y ya reclamaré después” parece una salida sencilla, pero puede dejar sin explicar por qué no te presentaste. La jurisprudencia recogida en el BOE advierte de que desatender un requerimiento de readmisión puede hacerte perder salarios de tramitación. En cambio, comunicar que la oferta incumple la sentencia y pedir tutela judicial es una actuación distinta, aunque su resultado dependerá de los hechos y de las pruebas.

Tampoco des por hecho que negarte siempre equivale a dimitir. Importa qué has escrito, qué condiciones te ofrecieron y qué dice la sentencia. Una negativa puede complicar tu posición si parece una decisión voluntaria de no volver; rechazar formalmente una oferta irregular y pedir que el juzgado revise el incumplimiento puede ser necesario para proteger tus derechos.

Antes de acudir a una consulta, reúne:

  • La resolución judicial, si ya existe, y cualquier escrito presentado por la empresa.
  • La comunicación de reincorporación, con la fecha de recepción.
  • Pruebas de las condiciones anteriores y las nuevas, como nóminas, horarios, mensajes y datos del centro.
  • Una lista de dudas concretas, por ejemplo, si debes presentarte, qué plazo tienes o qué efecto puede tener la oferta sobre tus salarios.

Los plazos laborales pueden ser breves y dependen de la vía que corresponda. No los calcules solo con una explicación general: revisa la fecha de cada comunicación y pide asesoramiento si no tienes claro desde cuándo se cuenta. Para orientarte sobre otra reclamación vinculada al despido, puedes consultar esta guía sobre cuánto tiempo tienes para reclamar un despido improcedente.

Si estás en Igualada o en otra parte de España y no sabes si acudir, contestar o impugnar, Alcántara Moreno Abogados ofrece asesoramiento jurídico a trabajadores y particulares, también en conflictos laborales relacionados con despidos y readmisiones. Lleva la sentencia, la comunicación de la empresa y las pruebas de cualquier cambio para valorar contigo qué pasos pueden encajar en tu caso, sin prometer un resultado antes de revisar los documentos.